

Publicado en 2011, Estameña es nuestro último trabajo de creación. Un homenaje a la música canaria a través de la composición de gran parte de los temas que lo componen a partir de aires tradicionales de las ocho islas. Al mismo tiempo en Estameña se muestra la propuesta sonora actual de la agrupación. Un meticuloso trabajo de producción que lo convierten por derecho propio en uno de los trabajos más importantes de la trayectoria de Los Gofiones.
El sorondongo, dongo - zorongo
se baila con lo bailongo.
El sorondongo, dongo - zorongo,
goza y retoza y se baila bailongo.
Véngase acá, vengase acá,
véngase acá para agasajar,
rondar y “mosiar” con mi amante,
este es el sorondongo bailante.
El sorondongo, baila y retoza
báilalo niña, no me seas temosa.
A poquito del cielo
queda Artenara
que tiene un pie en la cumbre
y otro en la playa
blanca de espuma
anunciando montañas
blancas de bruma.
Tengo por casa una cueva
y un barranco por secreto
por madre una virgencita
y por horizonte el cielo.
Vas cambiando la cara
según el año
siempre que llora el cielo
canta el barranco
que por costumbre
llevaba a la marea
sueños de cumbre.
Tú tienes que ver conmigo
como con la cumbre el cielo
como con la era el trigo
como el pinar con el viento.
Cuando el sol se esconde
dice Tamadaba
que llegó la magia
del atardecer
y el sol que se marcha
tras ese horizonte
mientras va muriendo
promete volver.
Queda cerca el cielo
desde el que te miran
quienes derramaron
sueños y sudor
para que sus hijos
sobre tus raíces
tuvieran el fruto
de un mundo mejor.
Si el alma te la di a ti
cómo quieres que yo viva,
cuerpo sin alma no vive
y el alma sin cuerpo sí.
Por el brillo de tus ojos sé
que tu corazón me corresponde
y el amor que en la cara se ve
más se deja ver cuando se esconde.
como estás al pie de mi cantar
me sientes llorar y sonreír,
quien mis penas quiera averiguar
puede preguntártelas a ti.
Arden como mi cachimba
los besos de mi morena
y dicen que no me quieres,
murmuraciones de envidia.
Aunque lo que sientes tú por mí
no te atrevas a llamar amor,
tanto es lo que siento yo por ti
que tiene que dar para los dos.
Virgen del Pino bendito,
hazme un milagrito,
hazme ese favor:
que, a la mujer que yo quiero,
yo sea el primero
para su amor.
Y si lograr tú pudieras
que me quisiera,
Madre de Dios,
te juro que pa' otro año,
yo vengo andando
hasta Teror.
Te vi en "el Puente" cantando
con la parranda que allí llegó,
ni siquiera me miraste,
pero la isa por ti sí habló.
Una copla de tus labios
de madrugada salió.
Voló y voló como loca
y a mis oídos llegó
como un beso de tu boca.
Toda la noche esperando
por un poquito de tu atención
y tú tan entretenida,
con tanta gente a tu alrededor.
Y, entre tanto, yo bebía
mientras rumiaba mi decepción...
perdí el tino y la guitarra
tratando de conseguir tu amor.
Para cantarle a La Palma
vengo yo.
Vengo con aires de lima
para cantarle a La Palma,
que siembra por ser tan verde
esperanzas en el alma.
Ven a cantar a mi lado
con elocuencia y con brío,
a ver si estás afinado
como exige un desafío.
Yo vengo tan afinado
como un capirote fino,
pero quien tengo a mi lado
no alcanza a igualar mi trino.
Cuando un oyente precisa
luz de mis cuerdas vocales
yo puedo adornar la brisa
con escalas musicales.
Mi tono nunca lo agotas
y contigo se entretiene
enseñándote las notas
que tu registro no tiene.
En esta confrontación
fingida y nunca malsana,
con cantos de tradición
es la música quien gana.
Ya despierta el tambor en Chipude
con el eco del silbo gomero,
mientras canta romances Arure
suenan chácaras en Igualero.
Silba la Laguna Grande
y silba el Roque de Agando
palabras que entiende el viento
y repiten los barrancos.
Guarda el corazón de los gomeros
nuestra Virgen, la de Guadalupe,
igual que nuestro bosque del Cedro
la canción que le cantan las nubes.
Canta la Torre del Conde
junto con La Fortaleza
si la de La Villa empieza,
la de Chipude responde.
En el eco de viejos tambores,
en sus voces de cuero y madera,
la memoria de nuestros mayores
sigue viva en la tierra gomera.
Temprano busca en la mar
en su barca el graciosero,
viejas, gallos y jureles
y si hay suerte, algún mero.
Allá viene “El Peje”, viene “remangao",
trae un cesto lapas y otro de burgaos.
Cuando de noche en la mar
contemplo la luna llena,
me parece estar mirando
los ojos de mi morena.
Seña Mariquilla, la de La Puntilla,
que frega la loza con la bacinilla.
La vida me vio pasar
a lo lejos en la orilla
mientras me pasan los años
faenando en mi barquilla.
Pequeña Graciosa, Graciosa adorada,
tierra de mi vida, te llevo en el alma.
Sale al Pinar con pastores
la Virgen de sus amores.
La Virgen de sus amores
sale al Pinar con pastores.
Al esclarecer el día,
ya la llevan los mayores.
De la Ermita de la Amada
a la Piedra Regidores.
Allí saltan bailarines
con el ritmo de tambores.
Van pisando tierras pardas,
orillando los verdores.
Con las chácaras y pitos
ya se escuchan voladores.
Sale al Pinar con pastores,
la Virgen de sus amores.
Van y vienen los danzantes
con sombreros de mil flores.
Entre cruces y reproches,
por llanías de clamores.
Orgullosos de sus loas,
de respiros y sudores.
Al encuentro de las rayas,
con jijides de fervores.
Como hacían ya los viejos,
los herreños moradores.
Por tu querer
ya me tienes loquito perdido,
tú eres mi bien
y por ti pierdo yo mis sentidos.
Si tú te vas
y trataras de disimularme,
yo sé muy bien
lo loquita que estás por besarme.
¿Por qué cuando yo te miro
chiquilla mía no has de mirarme,
no ves que con tus desprecios
chiquilla mía va a matarme?
¿Por qué cuando yo te beso
dicen tus labios que no me quieres
y en cambio me dices siempre
que sin tu nene vivir no puedes?
Una brisa de almendros
sobre Tejeda
aroma Gran Canaria
por las veredas.
Y, enredada en el aire,
va por Anaga
una copla perdida
tras una magua.
En la isla picuda
se duerme el Teide
con reflejos de luna
sobre la nieve.
Y al bajar por Fataga
canta el barranco
el pasado dormido
de los canarios.
Entrando agosto
voy de parranda
frente a los guanches
de Candelaria.
Y por septiembre
soy peregrino
pues de promesa
me voy p’al Pino.
Monte y barranco,
dunas y flores:
entre dos islas
van mis amores.
Y compartiendo
ansia y cariño
guardo en mi pecho
las otras cinco.
A bailar un tajaraste
el alisio me invitó,
lo comienzo en Taganana
lo terminaré en Teror.
Enredándose en las cintas
caminitos de la mar
enlazando corazones
se derrama mi cantar.
Yo te daré, mi niña hermosa,
todo mi amor, todo mi ser,
si tu me das, rosa preciosa,
tu corazón es mi verdad.
De Valleseco hasta Teror
cosa más bella no he visto yo.
No he visto yo, lo sé muy bien,
que eres la dueña de mi querer.
Vuelan muchas gaviotas,
surcan la orilla,
dando sal a las notas
de seguidillas.
Por las aguas llegaron
vientos veleros
sobre los que arribaron
los salineros.
Sal carita rosada
con tus colores,
ponte así colorada
por mis amores.
Ya navega el chinijo,
es jalatero,
esperanza del hijo
del salinero.
La sal llega salera
toda molida,
para dar con salmuera
sal a la vida.
Para las salazones
sal yo prefiero,
para los corazones
sal que te quiero.
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