

La trastienda es el espacio alejado de los escenarios en el que Los Gofiones hemos compartido celebraciones, momentos de música y amistad. Estos momentos también tienen su repertorio, conformado por temas traídos por los más veteranos, como “Chipi chipi”, “Llegaste tarde” y muchas otras que cantaba Perico Lino, y por otras que fueron llegando con gente más nueva, como “Quiero ser como tú” o “Te lo voy a decir cantando”. Un día nos pusimos manos a la obra y subimos todos esos momentos al escenario para compartirlos con el público, que pudo asistir a su grabación en directo.
Ven al baile, mujer, esta noche,
ven al baile con toda ilusión.
Te diré muchas cosas bonitas
que serán preludio de un futuro amor.
Ven al baile, mujer, con tu garbo,
ven al baile con toda ilusión
y verás cómo nace la dicha
entre melodías y frases de amor.
En Francia y en Alemania,
en la China y en Japón,
no hay hembras como en La Palma
para bailar el foxtrot.
Amor, te voy a comprar
una avioneta para volar
en nuestra luna de miel.
Amor, te voy a comprar
un automóvil para pasear
en nuestra luna de miel.
Y mira como dice al caminar
la canción del Chipi chipi
para gozar.
Chipi chipi,
Chipi chipi.
Aprende a bailar
el ritmo del Chipi chipi.
Ya no tengo corazón,
llegaste tarde
y no vuelvo yo a querer
como te quise.
Por lo mucho que sufrí
he decidido
no volverme a enamorar,
buscar olvido.
Que te quise con pasión
y me olvidaste
y ahora tratas de encontrar
lo que mataste.
Sólo tengo una razón
que contestarte:
ya no tengo corazón,
llegaste tarde.
Hoy todo me parece más bonito,
hoy canta más alegre el ruiseñor,
hoy siento la canción del arroyito
y siento cómo brilla más el sol.
‘Toy contento, yo no sé qué es lo que siento,
‘toy saltando como el río, como el viento,
como el colibrí que besa la flor por la mañana,
como paraulata que deja su canto en la sabana.
‘Toy contento, yo no sé qué es lo que siento,
‘toy saltando como el río, como el viento.
Me pongo a bailar, no puedo explicar qué es lo que siento, que reviento con las ganas de cantar.
Arriba, en la montaña tengo un nido
que nunca ha visto nadie cómo es.
Está tan cerca el cielo que parece
que ha sido construido dentro de él.
Arriba, en la montaña viviremos
el día que tú aprendas a querer
y así podrás saber lo que es el cielo,
viviendo en mi casita de papel.
Qué felices seremos los dos
y qué dulces los besos serán.
Pasaremos la noche en la luna
viviendo en mi casita de papel.
Como el arrullo de palma en la llanura,
como el trinar del sinsonte en la espesura,
como del río apacible el lírico rumor
como el azul de mi cielo, así es mi amor.
Eres tú la mujer que reina en mi corazón,
dulce bien que soñó mi apasionada ilusión.
Eres tú flor carnal de mi jardín ideal,
trigueña y hermosa cual rosa
gentil de cálida tierra tropical.
Tu mirar soñador es dulce y triste, mi bien,
es tu andar tentador un armonioso vaivén
y tu piel dorada al sol es tersa y sutil,
mujer de amor sensual, mi pasión
es rumor de un palmar.
Cuentan que un pastorcillo
de ojos azules se enamoró
de una princesa que en su carroza
por el camino paseando va.
Y tan prendado se quedó
de la princesa y su mirar
que aquella noche la pasó
llorando sin cesar.
Cuentan que el pobre pastorcillo
aquella noche murió llorando
y la princesa en su castillo
esa misma noche la pasó bailando.
Yo moriré bailando,
yo moriré gozando.
De parra en parra, de bote en bote,
yo he de morir cotorreando.
Que me traigan la botella de ron,
que yo he de morir cotorreando.
Que me voy pa’ La Habana y no vuelvo más,
el amor de Carmela me va a matar.
¡Ay, me va a matar, me va a matar!
el amor de Carmela me va a matar.
Porque ya este son se va a terminar.
Yo moriré gozando.
De la marimba al son te conocí
y al contemplarte fui de la ilusión
el prisionero que viene a cantarte
las penas de su corazón.
De la marimba al son que al cantar
en el embrujo de la noche azul
me va diciendo que eres la mujer
que ya nunca lograré olvidar.
Y pido a Dios que nunca pueda ser
mejor destino el de mi corazón
que de tus ojos recibir la luz,
de tus labios el primer amor.
Fue el florecer
de una leyenda de amor,
que roba mi corazón
para ti, linda mujer.
De la marimba al son te embrujaré
y el alma entera perderás
entre las redes de mi amor
y entre las notas de cristal.
Te lo voy a decir cantando
porque sé que de otro modo no me atrevo,
cada vez que yo pretendo conversarlo
me desvío del tema sin quererlo.
Te lo voy a decir con mis canciones
porque sé que con hablarlo no me expreso,
es que yo no pretendo repetirlo,
se me olvidan los ensayos y no puedo.
Voy a hacer un nuevo intento con las notas
que se tejen en el fondo de mi alma,
sin saber se confunden de emociones
o se enredan con mi propio sentimiento.
Te lo voy a decir cantando,
eso mismo que yo sé que no me atrevo.
Qué difícil me ha sido confesarlo,
el quererte decir que yo te quiero.
México, febrero 23.
Dejó Carranza pasar americanos,
cincuenta mil hijos de la madre patria,
todos juntitos se fueron a pelear.
Y se creían aquellos fanfarrones
que México era fácil era fácil conquistar.
Si ellos tenían muchos caballos,
los mexicanos tenemos muchos más.
Si Adelita de fuera con otro
la seguiría por tierra y por mar.
Si por mar en un buque de guerra,
si por tierra en un tren militar.
Y si acaso yo muero en la guerra,
y si mi cuerpo en la sierra va a quedar,
Adelita, por Dios, te lo ruego
que por mí no vayas a llorar.
México, febrero 23.
Dejó Carranza pasar americanos,
cincuenta mil hijos de la madre patria,
todos juntitos se fueron a pelear.
Y se creían aquellos fanfarrones
que México era fácil era fácil conquistar.
Si ellos tenían muchos caballos,
los mexicanos tenemos muchos más.
Yo soy el rey del jazz a go-go,
el más mono rey del swing,
más alto ya no he de subir
y esto me hace sufrir.
Yo quiero ser hombre como tú
y en la ciudad gozar,
como hombre yo quiero vivir,
ser tan mono me va a aburrir
Ah,
quiero ser como tú
quiero andar como tú
dar como tú, tú.
A tu salud,
dímelo a mí
si el fuego aquí
me lo traerías tú.
A mí no me engañas, Mowgli,
un trato hicimos yo y tú
y dame luego luego del hombre el fuego
para ser como tú.
Y dame el secreto cachorro,
dime cómo debo hacer,
dominar quiero el rojo fuego
para tener poder.
Amor, te voy a comprar
una avioneta para volar
en nuestra luna de miel.
Amor, te voy a comprar
un automóvil para pasear
en nuestra luna de miel.
Y mira como dice al caminar
la canción del Chipi chipi
para gozar.
Chipi chipi,
Chipi chipi.
Aprende a bailar
el ritmo del Chipi chipi.
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