

Para Néstor Álamo, insustituible y prolífico creador popular, se realizó este concierto los días 13 y 14 de mayo de 1994. Junto a su musa, Mary Sánchez, realizamos un recorrido por la obra de Néstor, repleta de éxitos populares como “Maspalomas y tú”, “Caminito de Teror”, “Andrés, repásate el motor”, “Sombra del Nublo” y un largo etcétera. El disco se editó de manera exclusiva para los lectores del diario Canarias7.
Allá abajo en el sur de Gran Canaria,
dormida bajo el sol, hay una playa.
Allí te espero entre las olas,
entre la arena rubia de Maspalomas.
El agua salada y el beso de mar,
el beso, chiquilla, que tú me has de dar,
que tú me has de dar, que tú me has de dar, allá en Maspalomas yo te he de besar.
¡Ay, tírate al mar
y coge los peces si sabes nadar!
Yo te he de querer, yo te he de besar
entre el palmeral, ay, chiquilla hermosa,
bonita, graciosa, canaria mujer.
Allá abajo en el sur de Gran Canaria,
dormida bajo el sol hay una playa,
el sol y las arenas y el cielo azul,
la gloria de mi tierra: Maspalomas y tú.
Allá abajo en el sur de Gran Canaria,
dormida bajo el sol, hay una playa.
Allí te espero entre las olas,
entre la arena rubia de Maspalomas.
El agua salada y el beso de mar,
el beso, chiquilla, que tú me has de dar,
que tú me has de dar, que tú me has de dar, allá en Maspalomas yo te he de besar.
¡Ay, tírate al mar
y coge los peces si sabes nadar!
Yo te he de querer, yo te he de besar
entre el palmeral, ay, chiquilla hermosa,
bonita, graciosa, canaria mujer.
Allá abajo en el sur de Gran Canaria,
dormida bajo el sol hay una playa,
el sol y las arenas y el cielo azul,
la gloria de mi tierra: Maspalomas y tú.
Vamos, ven y no me dejes
caminito de Teror.
Vamos que allí nos espera,
linda, la madre de Dios.
Virgen canaria y bonita,
la Virgen que quiero yo,
tu nombre me llega al alma
caminito de Teror.
Ay, Virgen del Pino, adiós no te digo,
que si yo pudiera quedara contigo.
Ay, Virgen del Pino, no te digo adiós,
que si yo pudiera quedara con vos.
Y siempre estuviera andando
el camino de Teror.
En el barranco la Virgen
lavó y tendió sus pañales
y el niñito allí dormido,
tan bonito, chiquitito,
en medio de los juncales.
La virgen ya va saliendo,
la virgen ya va a salir,
la virgen me está diciendo,
que tú me quieres a mí.
Por eso le canto,
por eso le digo
¡ay, Virgen del Pino,
me quedo contigo!
Y no me importara,
bendito sea Dios,
pasarme la vida entera
caminito de Teror.
Ven conmigo al naciente
a cargarme la talla,
la ñamera derecha,
fresca en la mañana.
No dejes que me moje
y estate quieto,
no juegues que me rompes
el zagalejo.
Ándate pronto
pa’ hablar con el cura
y verás qué prontito se acaban
nuestras amarguras.
Y verás cómo cuido la casa
y cómo te quiero,
espabílate y ándate pronto,
mira que me muero.
Ven conmigo al naciente
a cargarme la talla,
no te alongues “ansina” pa’ lante,
que “pué” que te caigas.
Y estate quieto,
no juegues que me rompes
el zagalejo.
Isla de la Gran Canaria,
donde mi madre nació,
donde nacerán mis hijos,
donde quiero vivir yo.
Donde quiero vivir yo
entre tus brazos morenos,
entre tus besos que saben
a níspero y a romero.
Trigo "maúro" en la era
y el mar en la lejanía,
los pinos por Tamadaba
y a la hora de la suelta
en tu talla el agua fría
y tu voz enamorada
que me cante una folía.
Isla de la Gran Canaria,
tierra donde nací yo,
donde me durmió mi madre
cantándome el arrorró.
Dígalo el corrido
y dígalo luego,
que seña Francisca
se fue con el lego.
Y se fue a rezar
y se fue a rezar
al pie de la cama
para no pecar.
Que seña Francisca
se fue con el lego,
que seña Francisca
con él durmió luego.
¿Y qué pasó, eh?
No pasó más na’,
aunque aquí el corrido
pronto lo dirá.
Las vecinas cuicas
no se lo tragaron
y a seña Francisca,
buena se la armaron.
Que toita la cama
quedó esconchaba’
y seña Francisca
to’a derrenga’
Así que mis niñas,
no se me enralen nunca,
que ya veden lo que pasa,
cuando dos se arrejuntan.
Que después las cosas
se pueden “jinchá”
y ojo con el cura
y ojo al sacristán.
Y este es el corrido
de seña Francisca,
que fue con el lego
y... se fue rezar.
Andrés, Andrés, repásate el motor,
que se te sale el agua por el carburador.
¡Ay, qué noche tan oscura!
¡Ay, qué oscuridad tan grande!
¡Ay, qué niña tan bonita,
si me la diera su madre!
Andrés, Andrés, repásate el motor,
que se te sale el agua por el carburador.
Ni te “astires”, ni te “ancojas”
ni te hagas de rogare,
que yo nunca “ha” pretendido
racimos de tal parrales.
Andrés, Andrés, repásate el motor,
que se te sale el agua por el carburador.
Pa’ dondi’andas, carita de rosa,
que mi’han dicho que mi’has olvidado,
que “ha” venido a buscarte pa’l Pino
y mi’ancuentro que ya ti’has marchado.
Y mi’ancuentro que ya ti’has marchado,
pero nada nadita me importa
que solito tú mi’hayas dejado,
que pa’l Pino yo me voy con otra.
Que esta noche me voy, me voy pa’l Pino
a comer carajacas y a beber vino.
Que pa’l Pino me voy, me voy en coche,
si me dejan la cojo bien esta noche.
Madrita mía del Pino,
con tu manto colorado,
dile a mi amante, madrita,
que nos quieres ver casados.
Pero nada nadita me importa
que solito tú mi’hayas dejado,
que pa’l Pino yo me voy con otra
si mi’ancuentro que ya ti’has marchado.
Que esta noche me voy, me voy pa’l Pino
a comer carajacas y a beber vino.
Que pa’l Pino me voy, me voy en coche,
si me dejan la cojo bien esta noche.
Eres, eres,
eres como la alpispa junto a la sieca,
eres, eres,
que se te moja el moño sin darte cuenta.
Que se te moja, niña,
no seas coqueta,
eres, eres,
eres como la alpispa junto a la sieca.
No dejes el tanquillo
por el estanque
con tu pecho amarillo,
tu cola grande,
Eres, eres,
eres como la alpispa junto a la sieca,
salpicona y bonita, pero coqueta.
Si tu madre pregunta
cuándo me caso,
vete y dile corriendo
que espere un rato.
Eres, eres,
eres como la alpispa junto a la sieca,
que se te moja el moño sin darte cuenta.
Eres, eres.
Si te pegan un palo,
no llores, Lola,
vale más llevar palos,
que dormir sola.
Eres, eres,
eres como la alpispa junto a la sieca,
salpicona y bonita, pero coqueta.
Adiós, prenda de mi alma,
cómo te apartas de mí,
cómo jugaba la luna en el mar,
la noche en Arguineguín.
¡Ay, que solito me aparto!,
me voy como pan sin sal,
pero quedas en la tierra
a que tu amor volverá
a ver jugando a la luna
dulcemente con el mar.
Yo sé que me esperas
y es porque me quieres,
porque me has querido.
Mirando a la luna
sobre las espumas,
que tu amor se ha ido.
Desde Maspalomas
hasta Veneguera,
como tú ninguna.
Que se “ascore” en la mar
y se ahogue de llorar
cuando sale la luna.
Adiós prenda de mi alma,
cómo te apartas de mí,
cómo jugaba la luna en el mar,
la noche en Arguineguín.
Sombra del Nublo,
riscales los de Tejeda.
Cadena de mis montañas,
montañas las de mi tierra.
Besos de mujer canaria,
queso tierno y recental.
Vino caliente de abajo,
el gofio moreno oliendo,
¡qué más puedo desear!
El agua por el barranco
y mi amor en el telar.
Sombra del Nublo,
altar de mi tierra amada.
Hay nieve y sol en la cumbre,
cumbre de mi Gran Canaria.
Roque Nublo, Roque Nublo,
lírica piedra lunar,
si a tu sombra yo he nacido,
quiero vivir a tu sombra
y a tu sombra quiero amar.
El alma eres de mi tierra,
fuego y lava junto al mar.
Esta es la parranda que va pa’ la fiesta,
en la vida he visto parranda como esta.
Esta es la parranda que va pa’ Teror,
en la vida he visto parranda mejor.
¡Ay, Teror, Teror, Teror!
¡Ay, Teror qué lindo estás!
¡Qué bonita está la Virgen
en lo alto de su altar!
¡Ay, Virgen, Virgen del Pino,
la Virgen, la más hermosa!
La Virgen que tiene un niño
con su carita de rosa.
¡Ay, Teror, Teror, Teror!
¡Ay, Teror qué lindo eres!
Claveles, rosas y jazmines,
jazmines, rosa y claveles.
¡Ay, Virgen del Pino, sos
morenita como el trigo!
Encarnados como peros
tu carita y la del niño.
Dile a mi amante que venga
pa'dir a verte conmigo
y me diga que me quiere
y tú sirvas de testigo.
Ay, Teror, Teror, Teror!
¡Ay, Teror qué lindo estás!
¡Qué bonita está la Virgen
en lo alto de su altar!
De La Isleta al Refugio,
al Muelle Grande,
son los hombres valientes,
que Dios los guarde.
Quiero yo a un cambullonero
que me tiene enamorada,
él quiere que yo lo quiera
pero él no me quiere nada.
De La Isleta al Refugio,
al Muelle Grande,
son los hombres valientes,
que Dios los guarde.
Yo soy Chona la Cangreja,
nieta de Pancho Pahindo.
Yo nací cambullonera
y mi padre fue lo mismo.
Mi padre murió en la costa
¡Virgen de la Soledad!
Vino un viento y viró el barco
y se lo tragó la mar.
De La Isleta al Refugio,
al Muelle Grande,
son los hombres valientes,
que Dios los guarde.
y aunque vengan temporales
y aunque “asople” el vendaval
quiero yo a un cambullonero
que es valiente,
que es moreno
y es un hombre de verdad.
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