

Grabado y editado en 2015, en este trabajo se recoge la banda sonora de Zafra 2 – El crimen de la perra Chona. Una selección de las grandes canciones de primera mitad del pasado siglo que llegaban de Europa y América gracias a la radio, la televisión y de los emigrantes. Un tributo a unos intérpretes y autores, fundamentales para entender la sociedad de la época y los antecedentes de los modos adoptados por los canarios para expresarse musicalmente. Una cuidada grabación de estudio en la que contamos con la colaboración de dos grandes artistas y amigas: la cubana Lucrecia y la sevillana Tamara, además del grancanario Tinguaro.
Casera, traigo mis flores
acabaditas de cortar,
las hay de todos colores,
mis flores para tu altar.
El girasol como lleva para tú Ochún,
y la rosa nacarada de Obatalá,
príncipe de pura sangre para Changó,
las Siete Potencias y Yemayá
y para Babalú Ayé, gladiolos blancos.
Traigo mis flores para tu altar.
Flores, pero flores, flores, muchas flores,
llegan Los Gofiones y Lucrecia
regando flores, mamá.
Santa Bárbara bendita
Celina le cantaba
a Changó, a su papá.
Agua pa' Yemayá,
girasoles para Ochún, La Caridad.
Pero que miren lo que traigo,
te digo lo que traigo,
te traigo flores,
óyeme, flores y mi cantar.
Porque las flores son reconocimiento,
escucha bien,
ay, para toda deidad.
Príncipe de pura sangre,
girasoles, paraíso y mil colores.
To' lo bueno pa' ofrendar.
Por una cabeza de un noble potrillo
que justo en la raya afloja al llegar
y que, al regresar, parece decir:
no olvides, hermano,
vos sabés, no hay que jugar.
Por una cabeza, metejón de un día,
de aquella coqueta y risueña mujer
que al jurar, sonriendo,
el amor te está mintiendo,
quema en una hoguera
todo mi querer.
Por una cabeza,
toda la locura.
Su boca que besa
borra la tristeza,
calma la amargura.
Por una cabeza,
si ella me olvida,
qué importa perderme
mil veces la vida,
¿para qué vivir?
Cuantos desengaños por una cabeza...
yo juré mil veces "no vuelvo a insistir".
Pero si un mirar me hiere al pasar,
su boca de fuego
otra vez quiero besar.
Basta de carreras, se acabó la timba,
un final reñido ya no vuelvo a ver.
Pero si algún pingo
llega a ser fija el domingo,
yo me juego entero.
¡Qué le voy a hacer..!
Yo tengo que decirte la verdad
aunque me duela el alma,
no quiero que después me juzgues mal
por pretender callarla.
Yo sé que es imposible nuestro amor
porque el destino manda,
y tú sabrás un día perdonar
esta verdad amarga.
Te juro por los dos
que me cuesta la vida,
que sangrará la herida
por una eternidad.
Tal vez mañana puedas comprender
que siempre fui sincero,
tal vez por alguien llegues a saber
que todavía te quiero.
¿Cómo es posible que tu amor tan pretendido
se haya venido a refugiar aquí a mi nido?
¿Cómo es posible que entre todas las mujeres
tú hayas sido la que estés aquí conmigo?
Sacando cuentas, no me alcanza con la vida
para pagar todo lo bueno que has traído.
¿Cómo es posible que tan linda como eres
te hayas venido a enamorar...
De un tipo como yo, de un loco enamorado
que con tenerte a ti tiene el mundo en sus manos,
que le pide a la vida nada más tu vida,
que se juega la suerte y nada más, por verte.
Un tipo como yo, amante improvisado,
que no puede invitar, que no tiene un centavo,
que no puede ofrecerte más que su cariño,
que no quiere perderte y siempre está contigo.
Nunca sabré por qué siento tu pulso en mis venas,
nunca sabré en qué viento llegó este querer.
Mi vida llama a tu vida y busca tus ojos,
besa en tu suelo, reza en tu cielo, late en tu sien.
Nunca sabré cómo tu alma ha encendido mi noche,
nunca sabré cómo vino esta luna de miel.
La luna brilla en tus ojos y con mi desvelo
besa en tu suelo, reza en tu cielo, late en tu sien.
La verdad, mi amor, nunca sabré
aunque mi alma te persiga
noche y día,
vida mía,
tú me das la armonía
en esta bonita luna de miel.
Yo sé que el tiempo es la brisa que dice a tu alma:
ven hacia mí, así el día vendrá,
que amanece por ti la luna de miel.
Ay, qué bien suena,
mira esta rumba que está tan buena
con el corazón y el sentimiento
que los canarios llevamos por dentro.
Y así bailaremos juntos
en esta luna de miel.
Besa en tu suelo, reza en tu cielo, late en tu sien.
Ya siempre unidos, ya siempre,
mi corazón con tu amor.
Yo sé que el tiempo es la brisa que dice a tu alma:
ven hacia mí, así el día vendrá,
que amanece por ti la luna de miel.
Por alto esté el cielo en el mundo,
por hondo que sea el mar profundo,
no habrá una barrera en el mundo
que este amor profundo
no pueda romper.
Amor es el pan de la vida,
amor es la copa divina,
amor es un algo sin nombre
que obsesiona al hombre
por una mujer.
Yo estoy obsesionado contigo
y el mundo es testigo de mi frenesí,
por más que se oponga el destino
serás para mí.
Turbio fondeadero donde van a recalar
barcos que en el muelle para siempre han de quedar.
Sombras que se alargan en la noche del dolor,
náufragos del mundo que han perdido el corazón.
Puentes y cordajes donde el viento viene a aullar,
barcos carboneros que jamás han de zarpar.
Torvo cementerio de las naves que, al morir,
sueñan, sin embargo, que hacia el mar han de partir.
¡Niebla del Riachuelo!,
amarrado al recuerdo
yo sigo esperando.
¡Niebla del Riachuelo!,
de ese amor, para siempre,
me vas alejando.
Nunca más volvió,
nunca más la vi,
nunca más su voz nombró
mi nombre junto a mí,
esa misma voz que dijo: "¡Adiós!".
Sueña, marinero, con tu viejo bergantín,
bebe tus nostalgias en el sordo cafetín.
Llueve sobre el puerto, mientras tanto, mi canción;
llueve lentamente sobre tu desolación.
Anclas que ya nunca, nunca más, han de levar,
bordas de lanchones sin amarras que soltar,
triste caravana sin destino ni ilusión,
como un barco preso en la "botella del figón".
Lindo capullo de alhelí,
si tú supieras mi dolor
correspondieras a mi amor
y calmaras mi sufrir.
Porque tú sabes que sin ti,
la vida es nada para mí.
Tú bien lo sabes, capullito de alhelí.
No hay en el mundo para mí
otro capullo de alhelí,
que yo le brinde mi pasión
y que le dé mi corazón.
Tú solo eres la mujer
a quien he dado mi querer
y te juré, lindo alhelí,
fidelidad hasta morir.
Por eso yo te canto a ti,
lindo capullo de alhelí.
Dame tu aroma seductor
y un poquito de tu amor.
Porque tú sabes que sin ti
la vida es nada para mí.
Tú bien lo sabes, capullito de alhelí
Ansiedad de tenerte en mis brazos
musitando palabras de amor,
ansiedad de tener tus encantos
y en la boca volverte a besar.
Tal vez esté llorando mi pensamiento,
mis lágrimas son perlas que caen al mar
y el eco adormecido de este lamento
hace que estés presente en mi soñar.
Quizás estés llorando al recordarme
y estreches mi retrato con frenesí
y hasta tu oído llegue la melodía salvaje
y el eco de la pena de estar sin ti.
Como espuma
que inerte lleva el caudaloso río,
flor de azalea
la vida en su avalancha te arrastró.
Pero al salvarte
hallar pudiste protección y abrigo
donde curar tu corazón herido
por el dolor.
Tu sonrisa
refleja el paso de las horas negras,
tu mirada
la más amarga desesperación.
Hoy, para siempre,
quiero que olvides tus pasadas penas
y que tan solo tenga horas serenas
tu corazón.
Quisiera ser
la golondrina que al amanecer
a tu ventana llega para ver
a través del cristal.
Y despertarte
muy dulcemente, si aún estás dormida,
a la alborada de una nueva vida
llena de amor.
Perfume de gardenias
tiene tu boca,
bellísimos destellos
de luz en tu mirar.
Tu risa es una rima
de alegres notas,
se mueven tus cabellos
cual ondas de la mar.
Tu cuerpo es una copia
de Venus de Citeres
que envidian las mujeres
cuando te ven pasar.
Y llevas en tu alma
la virginal pureza,
por eso es tu belleza
de un místico candor.
Perfume de gardenias
tiene tu boca,
perfume de gardenias,
perfume del amor.
Que el mundo fue y será
una porquería, ya lo sé,
en el quinientos seis
y en el dos mil también.
Que siempre ha habido chorros,
maquiavelos y estafaos,
contentos y amargaos,
valores y dublés.
Pero que el siglo veinte
es un despliegue
de maldad insolente
ya no hay quien lo niegue.
Vivimos "revolcaos"
en un merengue
y en un mismo lodo
todos "manoseaos".
Hoy resulta que es lo mismo
ser derecho que traidor,
ignorante, sabio, chorro,
generoso, estafador.
Todo es igual,
nada es mejor:
lo mismo un burro
que un gran profesor.
No hay "aplazaos",
ni escalafón,
los inmorales
nos han igualao.
Si uno vive en la impostura
y otro roba en su ambición,
da lo mismo que sea cura,
colchonero, rey de bastos,
caradura o polizón.
Qué falta de respeto,
qué atropello a la razón,
cualquiera es un señor,
cualquiera es un ladrón.
“Mezclao” con Stavisky,
va don Bosco y la Mignón,
don Chicho y Napoleón,
Carnera y San Martín.
Igual que en la vidriera
irrespetuosa
de los cambalaches
se ha "mezclao" la vida,
y herida por un sable
sin remaches
ves llorar la biblia
junto a un calefón.
Siglo veinte, cambalache
problemático y febril.
El que no llora, no mama,
y el que no afana es un gil.
Dale no más,
dale que va,
que allá en el horno
nos vamo' a encontrar.
No pienses más,
échate a un "lao",
que a nadie importa
si naciste "honrao".
Es lo mismo el que labura
noche y día como un buey,
que el que vive de los otros,
que el que mata o el que cura
o está fuera de la ley.
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