

Grabado en Madrid en las mismas sesiones de estudio que el anterior, este álbum contiene algunas de las piezas que han acompañado al grupo durante muchos años. Se puede escuchar la voz de Pedro G. Lino en históricos temas, como “Lo Divino” o la “Isa marinera”, que pese a ser incluida en el último momento, gozó de gran popularidad. El gofión Manuel Falcón compuso “El telar”, que ha formado parte del repertorio de Los Gofiones hasta la actualidad. El estilo poco difundido de la “Isa de salón”, el Himno de Gran Canaria -“Sombra del Nublo”- y el “Canto del boyero”, que “Mastro Salvador” enseñara a entonar a Alberto García-Beltrán, son otras de las pistas destacadas de este disco.
Por esos mares pa' fuera navegando me perdí y al despertar de la aurora tierra canaria “veí”. Pa’ remediar la resaca siempre se arregla el marino, tanto cuando en tierra atraca como si se atraca en vino. Cuando uno sale a la mar, santiguarse es lo primero, porque no es buen marinero el que no sabe rezar. Esta noche la luna no se baña en la mar, si esta noche no hay luna ya mañana la habrá. Ya mi barca no pasa por Lanzarote porque hay una sirena entre los roques.
Campesina, campesina no te quites la sombrera porque el sol de Lanzarote pone tu cara morena. Te lavaste con el agua que te sobro del sancocho, se te quedaron los labios como libras de bizcocho. Se está levantando viento y queremos terminar con esta saranda santa y de tanto sarandear. Si tú quieres sarandear y que no te sople el viento, arrejálate la falda y métetela por dentro.
En un telar de madera teje mi novia su ajuar, quiera Dios que no sea vieja cuando lo vaya a acabar. Una vez por la regleta y otra vez por el pedal quiera Dios que no sea vieja cuando lo vaya a acabar. Telarito, mi telar, apura más la pasada, que está impaciente mi amada de tanto tiempo esperar. Yo me quisiera casar pa’l día de San Valentín y no quiero ni pensarlo que no me fuera a salir. Dale que dale, leva que leva, cómo se mueve la lanzadera. También mi suegra dale que da, dale que dale sin terminar. Tengo unos calzones gordos que mi novia me tejió con la lana del borrego que su padre trasquiló. A la entrada del invierno, qué regocijo me dio con la lana del borrego que su padre trasquiló.
El sorondongo, mondongo del fraile, que salga la niña, que entre y lo baile. Si tú me quisieras yo me casaría, que gofio y cebolla no nos faltaría. Por mucho cariño que tú a mí me dieras, con gofio y cebolla ¡ay, fuerte agitera! No te hagas tan fina y te pongas tan grande, que tú por trincarme te mueres de jambre. Pongan gran cuidado, que va terminar el sorondongo con este cantar.
Anuncia nuestro cantar que ha nacido el Redentor. La tierra, el cielo y el mar palpitan llenos de amor. Madre del alma, cesen tus penas, calma tu angustia, por Dios no llores. Que ya bendicen la Nochebuena los Reyes Magos y los pastores. Bordan los valles blancos corderos, hay regocijo en las cabañas. Y los tomillos y los romeros llenan de aroma nuestras montañas.
Sombra del Nublo, riscales los de Tejeda. Cadena de mis montañas, montañas las de mi tierra. Besos de mujer canaria, queso tierno y recental. Vino caliente de abajo, el gofio moreno oliendo, ¡qué más puedo desear! El agua por el barranco y mi amor en el telar. Sombra del Nublo, altar de mi tierra amada. Hay nieve y sol en la cumbre, cumbre de mi Gran Canaria. Roque Nublo, Roque Nublo, lírica piedra lunar, si a tu sombra yo he nacido, quiero vivir a tu sombra y a tu sombra quiero amar. El alma eres de mi tierra, fuego y lava junto al mar.
Este niño chiquito no tiene cuna, su padre es carpintero que le haga una. Este niño chiquito su cuna tiene, que se la hizo su padre pa'l día de Reyes. Santo Domingo de La Calzada llévame a misa de madrugada. Santo Domingo tiene un pilar donde las niñas van a "mosear".
¡Ay, cho Juaá, cho Juaá, qué “enguirriao” estás, te vas a morir de tanto pensar! ¡Ay, cho Juaá, cho Juaá, qué “enguirriao” estás, te vas a morir, te van a enterrar! Quieres que cante la isa yo la isa no la sé, por darle gusto a mi amante yo la isa cantaré. Vamos pa’ la fiesta allá en Tirajana, ya tenemos chochos pa’ to’a la semana. Aprendan flores de mí lo que va de ayer a hoy, ayer maravilla fui y hoy sombra de mí no soy. Eres como rosa del rosal, fragante y bonita, que hay que acariciarla y no apretar porque entonces pica. De una esquina a la otra, del techo al suelo, aquí dentro no cabe lo que te quiero.
Mi suegra me hace perder toda mi bendita calma, después dicen que son tres los enemigos del alma. María Morejones tiene un cochino que le “frega”, le barre y le va al molino, El amor de una canaria, cuando una vez ha querido se le queda a flor del pecho, y no lo entierra el olvido. Mariquilla Antonia la de Juncalillo fue y vendió las papas para comprar millo.
COPYRIGHT © 2024 LOS GOFIONES